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jueves, 27 de noviembre de 2014

No tires ese viejo disco Blu-ray: los paneles solares mejoran su eficiencia con él


Un grupo de investigadores de la Universidad Nortwestern en Illinois (EE.UU.) han desarrollado un sistema que permite mejorar la eficiencia de los paneles solares gracias al uso de discos Blu-ray. Tras analizar la estructura de uno de estos discos, descubrieron que el patrón de las pistas con las que se codifican los datos es muy útil para mejorar la recolección de energía solar.

En concreto descubrieron que las islas y los "pits" de estos discos tienen longitudes que van de los 150 a los 525 nm, unas dimensiones por lo visto son -según la publicación IEEE Spectrum- "cercanas a la medida óptima" a la hora de atrapar fotones en las porciones visible y cercana al infrarrojo del espectro.

Los investigadores utilizaron esos discos para fabricar un molder que se acabó estampando en los paneles solares, dotándoles del mismo patrón de la nanoestructura que se tenía en los discos originales. El resultado: unos paneles un 12% más eficientes que los que utilizaban una superficie normal.

Aunque los discos Blu-ray están lejos de poder ser coniderados como inservibles y por lo tanto "reciblables" para este tipo de propósito, este avance podría tener un impacto claro en el futuro de las tecnologías aplicadas a la recolección de energía solar.

Vía | Gizmodo


El primer animal digital será una copia perfecta de un gusano



Crear un animal virtual es un gran desafío. No, no estamos hablando de crear mascotas virtuales para nuestro entretenimiento sino de crear vida artificial que funciona de forma autónoma y pueda llegar a tener incluso conciencia propia de su existencia. Suena a ciencia ficción pero es lo que los creadores de Wormbot quieren hacer.

Bajo este nombre nos encontramos con un cerebro artificial que tiene el mismo número de célula que el cerebro de un nematodo. La estructura es la misma pero en vez de tener un cuerpo compuesto por 95 músculos, Wormbot tiene una carcasa de plástico y dos ruedas.
Un gusano virtual para entender su cerebro

No será capaz de comer, defecar, morir o reproducirse, esas funciones correrán a cargo de una versión que saldrá dentro de poco llamada WormSim. Un modelo completamente digital donde cada célula de un nematodo será recreada en un entorno virtual.

Los motivos para elegir este gusano nematodo son casuales. Tiene el cerebro más simple conocido por la ciencia y fue el primer organismo del que se obtuvo su genoma así como el mapa del cerebro. Tiene 959 células y una red de 302 neuronas conectadas a través de 6393 ramificaciones.

Conocerlo tan bien hace que producir un avatar del mismo sea más accesible que otras especies. Mientras que OpenWorm busca financiación en Kickstarter, WormSim ya está en desarrollo y se ha creado la musculatura y el cerebro para, una vez hecho, lanzarlo a las aguas virtuales para comprobar cómo se mueve.



Si estáis interesados, en Kickstarter podéis invertir 49 dólares y obtener vuestro propio gusano virtual y ver cómo se comporta. Todos los datos que se generan son de libre acceso y podemos utilizarlos como queramos. Ahora bien ¿por qué hay este interés en hacer un animal virtual?

Si partimos del hecho del desafío que constituye crear una forma de vida puramente virtual que actúe como un animal de verdad, ya tenemos un motivo de peso para justificar esta investigación. A todo esto hay que sumarle el estudio de una red neuronal y ver cómo funciona todo teniendo un mayor control de la información. De hecho, aunque se ha mapeado el cerebro todavía no se sabe con certeza cómo funciona en esta especie.

Vía | Kickstarter



Intel y Micron quieren enterrar al disco duro tradicional: que vivan los SSD


Las unidades SSD son las niñas bonitas del segmento del almacenamiento, pero siempre han tenido que reconocer una desventaja clara frente a los discos duros de toda la vida: su pequeña capacidad de almacenamiento. Eso podría cambiar tras la alianza firmada por Intel y Micron.

Dicho acuerdo está dirigido a un solo objetivo: lograr unidades SSD de gran capacidad que puedan competir en ese apartado con los discos duros. Intel ha anunciado que comenzará a ofrecer unidades SSD con memorias NAND 3D en la segunda mitad de 2015 como parte de su colaboración con Micron, y ese podría ser el punto de inflexión de este mercado.



Ese avance de Intel y Micron permitirá apilar 32 capas de memoria NAND con 3 bits por celda lo que llevará a lograr 32 GB en un único molde (die) MLC. La conjunción de varios de esos chips en unidades SSD normales o en unidades con formato PCIe lograrán alcanzar capacidades de varios terabytes.

Según Bob Crooke, máximo responsable del grupo de memorias no volátiles en Intel, esta tecnología permitirá acceder a unidades SSD de 10 TB en los próximos dos años. De hecho, también permitirá ofrecer unidades mucho más pequeñas y con más capacidad, por ejemplo pendrives de memoria con 1 TB de capacidad de almacenamiento.

Una de las dudas que siguen presentes es la del precio que tendrán esas futuras unidades. Crooke no quiso dar previsiones sobre esos hipotéticos costes, pero lo que sí es cierto es que el coste del gigabyte en unidades SSD ha seguido bajando de forma notable en los últimos años. Aún siendo superior a la de los discos duros, la popularización y fabricación masiva de este tipo de unidades podría abaratarlas de forma aún más notable.

Vía | ITWorld



Tu disco duro de 100 TB te estará esperando... en 2025


El consorcio Advanced Storage Technology Consortium (ASTC) ha publicado un informe con una hoja de ruta en la que se muestra el futuro a corto y medio plazo de las tecnologías de almacenamiento, y en esa previsión ha revelado que en 2025 podríamos disponer de discos duros de 100 TB de capacidad.

Para lograr esas capacidades se utilizarán tecnologías como Bit Patterned Media Recording (BPMR) y Head-Assisted Magnetic Recording (HAMR). El uso de estas técnicas permitirá alcanzar densidades de hasta 10 Tbits por pulgada cuadrada (Tbpsi), una cifra impresionante si tenemos en cuenta que hoy en día la cifra es de 0,86 Tbpsi.


Hoy en día las unidades de almacenamiento convencionales pueden almacenar hasta 10 TB de información en el mejor de los casos, pero con estas tecnologías será posible multiplicar por 10 esas capacidades dentro de 10 años.

Hoy en día se utilizan mejoras incrementales sobre métodos de grabación magnética perpendicular, y empresas como HGST -la división de Western Digital- han comenzado a utilizar helio en ciertas unidades empresariales para reducir la fricción creada por los platos giratorios. Algunos fabricantes han hecho uso de la llamada Shingled Magnetic Recording (SMR), pero este método tiene serias limitaciones: mientras que SMR permite densidades de hasta 1 Tbpsi, con la tecnología HAMR se puede llegar a los 5 Tbpsi.

Algunas empresas ya llevan tiempo trabajando en unidades basadas en la tecnología HAMR, pero de momento este tipo de soluciones no han llegado al mercado. Seagate ya dispone de prototipos de este tipo de unidades, y sus responsables afirman que contarán con los primeros discos duros basados en HAMR en 2016. 

¿La saliva es mejor que cualquier enjuague bucal?


Aunque la saliva de nuestra boca, por mucho que nos cepillemos los dientes, es una ciénaga de bacterias, también constituye un milagro antimicrobiano (pues las primeras necesitan a las últimas), y es un gran exterminador de gérmenes.

De hecho, la eficacia de nuestra saliva es tal que supera a cualquier enjuague bucal, pues nuestra saliva tiene propiedades no aglomerantes, es decir, impide a las bacterias formar colonias en dientes y encías. Además, los enjuagues prueban que son eficaces contra bacterias que se pueden cultivar en laboratorio, pero la mitad de nuestras bacterias orales solo crecen en la boca.

Según explica Mary Roach en su libro Glup:

Las virtudes antimicrobianas de la saliva explican algunos de los remedios medicinales rurales que aparecieron ya a principios del siglo XVII. Un tratado de 1763 aboga por aplicar “la saliva en ayuno de un hombre o una mujer mayor de setenta u ochenta años de edad” a las úlceras causadas por la sífilis en el glande del pene. Como decía la antigua prescripción china de Materia Medica: “aplicada bajo los brazos sirve para contrarrestar el malo olor del sudor”.

Por ello, las heridas que se producen dentro de la boca sanan mucho más rápido. En un estudio con ratas de 2008, se comprobó que los animales que se lamen las heridas se curan más rápidamente que los que no podían hacerlo (porque se les había neutralizado las glándulas salivales).

La saliva humana contiene histatinas, que aceleran el cierre de las bacterias independientemente de su acción antibacteriana. Investigadores holandeses consiguieron reproducirlo y observarlo en el laboratorio. Cultivaron células de la piel, las rascaron con una pequeña puntita estéril, las humedecieron en saliva de seis personas diferentes y controlaron lo rápidamente que se curaban las heridas, en comparación con las muestras de control.

Mala fama

Entonces ¿por qué la saliva tiene tan mala fama, por ejemplo, entre cierta comunidad médica? No es extraño si tenemos en cuenta que el personal de urgencias de un hospital trata no pocas infecciones producidas por mordiscos humanos. Sí, gente que muerde a otra.

Pero aquí hay que hacer una aclaración. Solo 1 de cada 62 pacientes con mordiscos humanos desarrollan una infección si no les suministran antibióticos. El problema es que muchos mordiscos se producen en peleas.

Los mordiscos de peleas suelen infectarse, pero es tanto culpa del nudillo como de la saliva. A los tendones y a las capas de nudillos relativamente poca sangre, de manera que el sistema inmune tiene menos recursos para contraatacar. (El cartílago de la oreja tampoco está irrigado por el sistema vascular, así que si planea pelearse con Mile Tyson, mejor que practique la desinfección de heridas).


¿Por qué nos ponemos a bailar cuando suena música?


Algunos se resisten, como lo intenta infructuosamente Kevin Kline en In & Out, en aquella famosa escena en la que suena el I Will Survive de Gloria Gaynor, pero hasta el más pintado acaba moviendo el esqueleto en cuanto suena música marchosa.

¿Por qué sucede algo así? ¿Qué extraña magia transmite en pentagrama que, cual varilla de virtudes de un marionetista, consigue mover nuestras extremidades y que la cabeza se nos agite adelante y atrás, al compás?

Interacción con el sonido

Nuestro oído transforma el choque de moléculas presente en el aire en señales bioeléctricas con las que el cerebro formula el universo sonoro.

En el interior del oído interno poseemos un órgano nervioso responsable de las sensaciones auditivas, la cóclea, que está formada por una pared membranosa que tapiza su interior y por una membrana que flota en el líquido intersticial, como una de esas algas que vemos mecerse al ritmo de las olas. Tal y como explica Alain Lieury en ¿A qué juega mi cerebro?:

Al ondularse, la membrana entra en contacto con los cilios de las neuronas especializadas, encastradas en la base. Esa estimulación de la cóclea, a merced de las olas, produce los potenciales bioeléctricos, comienzo de la señal auditiva. El nervio auditivo está formado por la reunión de los axones de las neuronas. Dicho nervio lleva la información a distintos centros del cerebro, que a su vez, y en función de su especialidad, interpretarán la señal como ruido, música o palabras.

Hasta aquí, la parte, digamos más convencional, la puramente biomecánica. Pero ¿qué nos empuja a bailar tras interpretar como un ritmo lo que escuchamos?

La razón profunda se desconoce, seguramente es una mezcla de cultura y segregación de neurotransmisores que inducen bienestar y excitación. Lieury también añade que podría haber cierta influencia de la ondulación de la cóclea:

Algunos parámetros sonoros están vinculados a los fenómenos de presión, es decir, al choque de las moléculas contra el tímpano, lo que algunas veces implica s ruptura. Pero, en el oído interno, el sonido se transforma en ondulaciones y, probablemente, sea ése el origen de la danza, es decir nuestra tendencia irresistible a asociar movimientos ondulatorios a los sonidos.

También los patrones de percusión en los que la complejidad musical se balancea con un ritmo predecible influyen en el disfrute de la música y el deseo de bailarla, según una investigación difundida en Public Library of Sciences ONE.


¿Hemos alcanzado los límites de la agricultura?


Según cifras de la ONU, todavía hay 925 millones de personas que no tienen suficiente para comer. Es decir, casi uno de cada siete personas del mundo. La malnutrición mata 10,9 millones de niños en el mundo. En los países en vías de desarrollo, uno de cada tres niños presenta retrasos debido a la malnutrición. La falta de vitamina A mata un millón de niños al año.

Frente a este panorama desolador, ¿podemos albergar la esperanza de alimentar a toda la humanidad? Sin un reparto más eficiente de la comida que ya cultivamos, ¿los campos son suficientes? ¿Estamos alcanzando los límites de la agricultura? ¿En breve esto se parecerá demasiado a lo que sucede en Interstellar?
El salto cuántico

La eficiencia en la agricultura no ha dejado de crecer, sobre todo a lo largo del siglo XX. Por ejemplo, gracias a Fritz Haber y Carl Bosch. Ellos fueron los inventores de un sistema para fabricar grandes cantidades de fertilizante de nitrógeno inorgánico a partir de vapor, metano y aire.

Hoy en día hemos llegado a esta proporción: cada caloría de alimentos nos cuesta diez calorías de petróleo, según señala Peter H. Diamandis en su libro Abundancia. Pero el sistema se está agotando:

En un mundo que se enfrenta a la escasez de energía, solo esto hace que el proceso sea insostenible. Los sistemas de irrigación han secado nuestras reservas. Los mayores acuíferos, tanto de China como de la India, casi han desaparecido, dando como resultado cuencas polvorientas mucho peores que las que padeció el Medio Oeste norteamericano en los años treinta del siglo pasado.

Muchas tecnologías ya han dado todo lo que podían dar de sí, tal y como explica Lester Brown, fundador del Instituto Worldwatch y también del Instituto Earth Policy:

Japón, por ejemplo, ha utilizado prácticamente todas las tecnologías disponibles, y la producción de arroz no ha crecido durante catorce años. Corea del Sur y China se enfrentan a situaciones similares. La producción de trigo de Francia, Alemania y Gran Bretaña, los tres países que suman una octava parte de la producción mundial, también se ha estancado, y los cultivos industriales han dejado a los países más pobres en una situación aún más precaria.

Con todo, la tecnología nos ha permitido hacer cosas que hace unos años eran impensables en el ámbito de la eficiencia del cultivo de alimentos. Ahora cultivamos el 38 % de toda la tierra del planeta, pero si las tasas de producción se hubieran mantenido tal y como eran en 1961, por ejemplo, ahora necesitaríamos el 82 % de la Tierra para producir lo mismo.

El futuro


800px Transformation With AgrobacteriumLa solución a este problema ya no pasa ni siquiera por determinar si usamos organismos genéticamente modificados o no los usamos. En 1996 había 1,7 millones de hectáreas de cultivos biotecnológicos en todo el mundo. En 2010, 148 millones. Estamos hablando de que esta tecnología agrícola es la más rápidamente adoptada en la historia, a pesar de las críticas.

Los OGM ya se usan. Ya no forma parte del debate. Eso no quiere decir que no deban desarrollarse mejores técnicas biotecnológicas. Pero evitar su uso dadas las circunstancias, hasta que llegue una forma más eficaz de cultivo de alimentos, resulta complicado. Tenerle miedo a las OGM en una situación en la que ofrece tantas ventajas se funda más en el síndrome de Frankenstein que en un análisis serio, como ya sugiere un importante meta-análisis acerca de los posibles perjuicios de los transgénicos.

De hecho, la agricultura en sí misma ha sido, a lo largo de la historia, un relato de cómo los seres humanos han ido cambiando el ADN de las plantas:

Durante un tiempo muy largo, el cruce fue el método preferido, pero entonces llegó Mendel y sus guisantes. Conforme empezamos a entender cómo funciona la genética, los científicos intentaron todo tipo de técnicas salvajes para inducir mutaciones. Bañamos semillas en cancerígenos y las bombardeamos con radiación, a veces dentro de reactores nucleares. Hay por ahí más de 2.250 de esos mutantes; la mayoría tienen el certificado de “orgánicos”. Por otra parte, la ingeniería genética nos permite ser más precisos en nuestra búsqueda de nuevas características.


El médico que quería saber cómo te sientes al ahorcarte


Algunos científicos han puesto en peligro su propia vida en aras del avance de la ciencia. Podéis leer algunas de estas historias en Cinco científicos que experimentaron con ellos mismos.

Pero el caso que hoy abordamos es particularmente suicida. No en vano, aquí el científico de marras quiso averiguar qué se siente, en primera persona, cuando te ahorcas.

El protagonista de esta esperpéntica historia es Nicolas Minovici, un médico forense rumano que en 1905 publicó un tratado acerca del ahorcamiento, después de haber pasado por sus manos muchos suicidas que había muerto con este método.

Pero Minovici no tenía suficiente recopilando datos estadísticos sobre la edad de los ahorcados, su profesión, su sexo, las razones del suicidio, el lugar de la habitación donde lo llevó a cabo, si se usó cuerda, cinturón, cordel o cable de la lámpara y un largo etcétera.

Lo que realmente interesaba a Minovici era profundizar en la forma en sobrevenía la muerte cuando te colgabas y la cuerda presionaba tu cuello. Como las pruebas con cadáveres y con animales vivos no le resultaron lo suficientemente satisfactorias, al final quiso probar con él mismo.

Tal y como lo explica Pierre Barthélémy en su libro Crónicas de ciencia improbable:

Nuestro hombre empezó por una sesión de autoestrangulamiento con las manos desnudas, a la que puso fin para no desvanecerse. Luego prosiguió con un ahorcamiento llamado “incompleto”, el que una parte de su cuerpo permaneció en contacto con el suelo, de modo que la cuerda no tirara de toda su masa. Por último, pasó al ahorcamiento “completo”. Como un deportista que calienta antes de un esfuerzo violento, efectuó una primera sesión, aunque no con una cuerda sino con una toalla tensada: “Realicé seis o siete ahorcamientos de cuatro o cinco segundos para poder acostumbrarme a ello. Durante todo ese tiempo, el cuerpo se encontraba a uno o dos metros por encima del suelo.

Más tarde se sometió a pruebas más duras, pero no aguantó más de 26 segundos. Al parecer, el dolor era insoportable, sobre todo si usaba una cuerda de verdad, tal y como él mismo narra:

En cuanto los pies abandonan el suelo, los párpados se contraen violentamente; además el cierre de las vías respiratorias es tan hermético que resulta imposible respirar. Ni siquiera oía la voz de uno de mis empleados que se encargaba de tirar de la cuerda y de contar el número de segundos. Los oídos me silbaban y los dolores, así como la necesidad de respirar, no me permitieron soportar más tiempo el experimento.

Durante un tiempo muy largo, el cruce fue el método preferido, pero entonces llegó Mendel y sus guisantes. Conforme empezamos a entender cómo funciona la genética, los científicos intentaron todo tipo de técnicas salvajes para inducir mutaciones. Bañamos semillas en cancerígenos y las bombardeamos con radiación, a veces dentro de reactores nucleares. Hay por ahí más de 2.250 de esos mutantes; la mayoría tienen el certificado de “orgánicos”. Por otra parte, la ingeniería genética nos permite ser más precisos en nuestra búsqueda de nuevas características.

Fuente xatakaciencia.com

jueves, 13 de noviembre de 2014

Científicos logran conectar dos cerebros



Controlar la mente de otro ser humano hasta ahora solo era algo sacado de las películas de ciencia ficción, ya que un grupo de científicos de la Universidad de Washington demostró cómo se puede controlar el cerebro de una persona a distancia.

¿CÓMO SE HIZO?

Los investigadores del departamento de neurociencia del referido centro de estudios crearon un videojuego donde dos participantes tenían que defender la ciudad de los misiles que lanzaban unos piratas. Sin embargo, uno de ellos solo veía el juego pero no podía controlarlo, mientras que el otro tenía el control pero no podía ver la pantalla. La única conexión entre ellos era una compleja interfaz de cerebro a cerebro conectada a Internet.

Dividieron a los participantes: el remitente y el receptor, quienes estaban ubicados en habitaciones distintas. El que podía ver el juego en la pantalla estaba conectado a una máquina de electroencefalografía que leía su actividad cerebral y enviaba los impulsos eléctricos (órdenes) al receptor a través de Internet.

Las señales llegaban al otro paciente sentado a unos kilómetros de distancia y conectado a un aparato de estimulación magnética transcraneal sobre la parte del cerebro que controla los movimientos de la mano. Así podía manipular una mouse con el que participaba del juego sin ver la pantalla.

Como resultado del estudio realizado en tres meses por tres parejas diferentes, se alcanzó una eficacia de entre el 25% y el 83%.

Créditos: Universidad de Washington / Video: GeoBeats News



Prueban con éxito nuevo método para detectar antes el Alzheimer


Científicos japoneses han confirmado la eficacia de un nuevo método de análisis capaz de detectar la enfermedad de Alzheimer en sus primeras etapas, sin necesidad de recurrir a los procedimientos dolorosos actuales.

El proyecto ha sido llevado a cabo conjuntamente por expertos del Centro Japonés de Geriátricos y Gerontología y un equipo de científicos de la empresa nipona Shimadzu, liderados por el Premio Nobel de Química en 2002 Koichi Tanaka, publica hoy la cadena pública nipona HNK.

Empleando la tecnología que el equipo de Tanaka desarrolló en 2013 para detectar en la sangre la acumulación de proteínas beta-amiloide, una de las probables causas del Alzheimer, ambos equipos llevaron a cabo análisis de sangre en más de 60 sujetos de edad avanzada.

Los investigadores corroboraron los estudios que apuntan que los pacientes de esta patología acumulan dicha sustancia en el cerebro más de 10 años antes de desarrollar síntomas y, además, observaron que aquellos que presentaban dicha sustancia también experimentaron un aumento en la cantidad del péptido APP669-711 en su sangre.

El uso práctico de este test permitiría detectar el Alzheimer durante un control médico rutinario antes de que la enfermedad se desarrolle, y sin necesidad de recurrir a las pruebas actuales de Tomografía por Emisión de Positrones, PET, y extracción de líquido cefalorraquídeo, dos procedimientos complejos y dolorosos.

Tanaka, nacido en Toyama en 1959, recibió el Nobel de Química 2002, junto con el estadounidense John Fenn y el suizo Kurt Wüthrich, por sus trabajos sobre las macro-moléculas biológicas.

EFE

Créditos: APEAD


Presentan la Carrera Solar Atacama, única de su tipo en Latinoamérica


Este jueves 13 de noviembre se dará por iniciada la Carrera Solar Atacama, la primera y única competencia de vehículos solares en América Latina, que busca fomentar y promover el uso de energías limpias.

La carrera recorrerá un total de 1400 kilómetros a través del desierto de Atacama, en el norte de Chile, y en la que participan equipos de varios países de la región y del mundo.

Para esta edición ya se ha confirmado la participación de Antakari, equipo bicampeón de la competencia y que quedó en el segundo lugar en la carrera solar australiana 2013, el mejor resultado obtenido por un equipo latinoamericano en esa competición.

Con motivo de esta carrera, el pasado miércoles 5 de noviembre se llevó a cabo la presentación de la carrera frente al palacio presidencial de La Moneda en Santiago de Chile, donde acudieron varios de los participantes con sus carros. En la galería que acompaña la nota, mira las imágenes de los vehículos que competirán.

Fuente: AFP | AFP



Regresaron a la Tierra 3 tripulantes de la Estación Espacial Internacional


El módulo de descenso de la nave rusa Soyuz TMA-13M, con tres tripulantes a bordo, aterrizó este lunes con éxito en las estepas de Kazajistán, informó el Centro de Control de Vuelos Espaciales de Rusia.

En la cápsula regresaron a la Tierra el cosmonauta ruso Maxim Suráev, el estadounidense Reid Wiseman y el alemán Alexander Gerst después de 167 días de permanencia en la Estación Espacial Internacional (EEI).

El aterrizaje se produjo a unos 140 kilómetros al sureste de la ciudad kazaja de Zhezkazgán,

A bordo de la EEI quedaron tres tripulantes: los rusos Alexandr Samokutiáyev y Elena Serova, y el estadounidense Barry Wilmore.

A ellos se sumarán el cosmonauta ruso Antón Shkaplerov, la italiana Samantha Cristoforetti y el estadounidense Terry W. Virts, quienes viajarán a la EEI el próximo día 23, a bordo de la nave rusa Soyuz TMA-15M.

La Estación Espacial Internacional, un proyecto de más de 100.000 millones de dólares en el que participan 16 naciones, orbita a más de 27.000 kilómetros por hora a unos 400 kilómetros de la Tierra.

EFE

Fuente: AFP | AFP